{"id":181,"date":"2013-07-22T11:14:18","date_gmt":"2013-07-22T11:14:18","guid":{"rendered":"https:\/\/upbeat-goodall.82-223-35-84.plesk.page\/index.php\/2013\/07\/22\/juan-pablo-ii-60-aniversario-liberacion-auscwitz-27-enero-2005\/"},"modified":"2013-07-22T11:14:18","modified_gmt":"2013-07-22T11:14:18","slug":"juan-pablo-ii-60-aniversario-liberacion-auscwitz-27-enero-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/2013\/07\/22\/juan-pablo-ii-60-aniversario-liberacion-auscwitz-27-enero-2005\/","title":{"rendered":"Juan Pablo II &#8211; 60 Aniversario liberaci\u00f3n Auschwitz &#8211; 27 enero 2005"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; DISCURSO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">en el 60 Aniversario de la liberaci\u00f3n de Auschwitz-Birkenau<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">enviado atrav\u00e9s del Cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de Par\u00eds<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">enviado especial para los Actos del 27 de enero de2005<\/p>\n<p>Se cumplen sesenta a\u00f1os de la liberaci\u00f3n de los prisioneros del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. En esta circunstancia no podemos dejar deregresar con la memoria al drama que all\u00ed tuvo lugar, tr\u00e1gico fruto de un odioprogramado. En estos d\u00edas es necesario recordar a los millones de &#8216;personas quesin culpa alguna soportaron sufrimientos inhumanos y fueron aniquilados en lasc\u00e1maras de gas y en los crematorios. Me inclino ante todos los queexperimentaron aquella manifestaci\u00f3n del \u00abmysterium iniquitatis\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando, siendo Papa, visit\u00e9 como peregrino el campo de concentraci\u00f3n deAuschwitz-Birkenau, en el a\u00f1o 1979, me detuve ante las l\u00e1pidas dedicadas a lasv\u00edctimas. Hab\u00eda frases grabadas en diferentes idiomas: polaco, ingl\u00e9s, b\u00falgaro,rom, checo, dan\u00e9s, franc\u00e9s, griego, hebreo, yiddish, espa\u00f1ol, flamenco,serbo-croata, alem\u00e1n, noruego, ruso, rumano, h\u00fangaro e italiano. En todos estosidiomas estaba escrito el recuerdo de las v\u00edctimas de Auschwitz, personasconcretas, a pesar de que con frecuencia eran totalmente desconocidas: hombres,mujeres y ni\u00f1os. Me detuve entonces durante algo m\u00e1s tiempo ante las l\u00e1pidasescritas en hebreo. Dije: \u00abEsta inscripci\u00f3n recuerda al Pueblo, cuyos hijos ehijas fueron destinados al exterminio total. Este pueblo tiene su origen enAbraham, que es tambi\u00e9n nuestro padre en la fe (cf. Romanos 4,11-12), comoexpres\u00f3 Pablo de Tarso. Precisamente este pueblo, que recibi\u00f3 de Dios elmandamiento \u00abNo matar\u00e1s\u00bb, ha experimentado en s\u00ed mismo de formaparticular lo que significa matar. Ante esta l\u00e1pida nadie puede pasar de largocon indiferencia\u00bb.<\/p>\n<p>Hoy repito aquellas palabras. Nadie puede pasar de largo ante la tragedia de laShoah. Aquel intento de acabar programadamente con todo un pueblo se extiendecomo una sombra sobre Europa y el mundo entero; es un crimen que mancha parasiempre la historia de la humanidad. Que sirva de advertencia para nuestrosd\u00edas y para el futuro: no hay que ceder ante las ideolog\u00edas que justifican laposibilidad de pisotear la dignidad humana bas\u00e1ndose en la diversidad de raza,del color de la piel, de lengua o de religi\u00f3n. Lanzo este llamamiento a todos yen particular a aquellos que en nombre de la religi\u00f3n recurren al atropello yal terrorismo.<\/p>\n<p>Estas reflexiones me acompa\u00f1aron especialmente cuando la Iglesia celebr\u00f3 lasolemne liturgia penitencial en la Bas\u00edlica de San Pedro en el Gran Jubileo delA\u00f1o 2000 y tambi\u00e9n cuando peregrin\u00e9 a los Santos Lugares y sub\u00ed a Jerusal\u00e9n. En Yad Vashem, el memorial de la Shoah, a los pies del Muro de las Lamentaciones,rec\u00e9 en silencio, pidiendo el perd\u00f3n y la conversi\u00f3n de los corazones.<\/p>\n<p>Recuerdo que, en 1979, me detuve a reflexionar intensamente tambi\u00e9n ante otrasl\u00e1pidas, escritas en ruso y en rom. La historia de la participaci\u00f3n de la Uni\u00f3nSovi\u00e9tica en aquella guerra fue compleja, pero no es posible dejar de recordarque en ella los rusos sufrieron el n\u00famero m\u00e1s elevado de personas que perdierontr\u00e1gicamente la vida. Tambi\u00e9n los gitanos, en las intenciones de Hitler, hab\u00edansido destinados al exterminio total. No se puede infravalorar el sacrificio dela vida impuesto a aquellos hermanos nuestros en el campo de exterminio deAuschwitz-Birkenau. Por eso, exhorto a no pasar con indiferencia ante aquellasl\u00e1pidas.<\/p>\n<p>Me detuve, por \u00faltimo, ante la l\u00e1pida escrita en polaco. Entonces dije que laexperiencia de Auschwitz constitu\u00eda \u00abuna etapa ulterior en las luchas secularesde esta naci\u00f3n, de mi naci\u00f3n, en defensa de sus derechos fundamentales entrelos pueblos de Europa. Era un nuevo grito por el derecho de ocupar su propiolugar en el mapa de Europa: una nueva cuenta dolorosa con la conciencia de lahumanidad\u00bb. La afirmaci\u00f3n de esta verdad no era m\u00e1s que una invocaci\u00f3n a lajusticia hist\u00f3rica para esta naci\u00f3n que hab\u00eda afrontado tantos sacrificios enla liberaci\u00f3n del continente europeo de la nefasta ideolog\u00eda nazi y hab\u00eda sidovendida como esclava a otra ideolog\u00eda destructiva: el comunismo sovi\u00e9tico. Hoyrecuerdo aquellas palabras para dar gracias a Dios -sin renegarlas- porque atrav\u00e9s del perseverante esfuerzo de mis compatriotas, Polonia ha encontrado sulugar adecuado en el mapa de Europa. Mi deseo e que este hist\u00f3rico hecho traigafrutos de rec\u00edproco enriquecimiento para todos los europeos.<\/p>\n<p>Durante la visita a Auschwitz-Birkenau dije que hab\u00eda que detenerse ante cadal\u00e1pida. Yo mismo lo hice, pasando en meditativa oraci\u00f3n de una l\u00e1pida a otra,encomendando a la Misericordia Divina a todas las v\u00edctimas pertenecientes a lanaciones golpeadas por las atrocidades de la guerra. Tambi\u00e9n rec\u00e9 para obtener,por su intercesi\u00f3n, el don de la paz en el mundo. Sigo rezando sin cesar, conla confianza de que, en toda circunstancia, al al final venza el respeto de ladignidad de la persona humana, de los derechos de todo hombre a una libreb\u00fasqueda de la verdad, de la observancia de las normas de la moral, delcumplimiento de la justicia, y del derecho de cada quien a condiciones de vidadignas del hombre (cf. Juan XXIII, carta enc\u00edclica \u00abPacem in terris\u00bb).<\/p>\n<p>Al hablar de las v\u00edctimas de Auschwitz, no puedo dejar de recordar que, enmedio de aquella acumulaci\u00f3n de mal indescriptible, se dieron manifestacionesheroicas de adhesi\u00f3n al bien. Ciertamente hubo muchas personas que aceptaroncon libertad de esp\u00edritu someterse al sufrimiento, y demostraron amor no s\u00f3lohacia los compa\u00f1eros prisioneros, sino tambi\u00e9n a sus verdugos. Muchos lohicieron por amor de Dios y del hombre, otros en nombre de los valoreespirituales m\u00e1s elevados. Gracias a su actitud, se hizo evidente una verdad,que con frecuencia aparece en la Biblia: aunque el hombre es capaz de hacer elmal, a veces un mal enorme, el mal no tendr\u00e1 la \u00faltima palabra. En el abismomismo del sufrimiento, puede vencer el amor. El testimonio de un amor como elsurgido en Auschwitz no puede caer en el olvido. Debe alzar incesantemente lasconciencias, extinguir los conflictos, exhortar a la paz.<\/p>\n<p>\u00c9ste parece ser el sentido m\u00e1s profundo de la celebraci\u00f3n de este aniversario.Si recordamos el drama de las v\u00edctimas, no lo hacemos para volver a abrirheridas dolorosas ni para suscitar sentimientos de odio y prop\u00f3sitos devenganza, sino para rendir homenaje a aquellas personas, para sacar a la luz laverdad hist\u00f3rica y, sobre todo, para que todos se den cuenta de laresponsabilidad en la construcci\u00f3n de nuestra historia. \u00a1Que nunca m\u00e1s serepita en ning\u00fan rinc\u00f3n de la tierra lo que experimentaron los hombre y mujeresque lloramos desde hace sesenta a\u00f1os!<\/p>\n<p>Saludo a todos los que participan en las celebraciones del aniversario y paratodos pido a Dios el don de la su bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>IOANNES PAULUS II<\/p>\n<p>Vaticano, 15 de enero de 2005<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; DISCURSO DE SU SANTIDAD JUAN PABLO II&nbsp; &nbsp; en el 60 Aniversario de la liberaci\u00f3n de Auschwitz-Birkenau enviado atrav\u00e9s del Cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de Par\u00eds enviado especial para los Actos del 27 de enero de2005 Se cumplen sesenta a\u00f1os de la liberaci\u00f3n de los prisioneros del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. 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