{"id":2752,"date":"2025-11-24T10:28:10","date_gmt":"2025-11-24T10:28:10","guid":{"rendered":"https:\/\/cejc-madrid.org\/?p=2752"},"modified":"2025-11-24T10:28:10","modified_gmt":"2025-11-24T10:28:10","slug":"discurso-del-papa-leon-xiv-en-la-conmemoracion-del-60-aniversario-de-la-nostra-aetate","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/2025\/11\/24\/discurso-del-papa-leon-xiv-en-la-conmemoracion-del-60-aniversario-de-la-nostra-aetate\/","title":{"rendered":"Discurso del Papa Le\u00f3n XIV en la Conmemoraci\u00f3n del 60 aniversario de la Nostra Aetate"},"content":{"rendered":"<div class=\"abstract text parbase vaticanrichtext\">\n<p><span class=\"color-text\">CELEBRACI\u00d3N DEL SEXAG\u00c9SIMO ANIVERSARIO DE \u00abNOSTRA AETATE\u00bb<br \/>\nCAMINANDO JUNTOS EN LA ESPERANZA<\/span><\/p>\n<p><b><i><span class=\"title-1-color\">DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV<\/span><\/i><\/b><\/p>\n<p><i><span class=\"color-text\">Aula Pablo VI<br \/>\nMartes, 28 de octubre de 2025<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"text parbase vaticanrichtext\">\n<p><i>Respetables L\u00edderes y Representantes de las religiones del mundo,<br \/>\ndistinguidos Miembros del Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede,<br \/>\nqueridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes!<\/p>\n<p>Con gozo y profunda gratitud los saludo cordialmente y agradezco con sinceridad su presencia en esta conmemoraci\u00f3n del innovador documento\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/i>.<\/p>\n<p>El tema de nuestro encuentro en esta tarde es \u201cCaminando juntos en la esperanza\u201d. Hace sesenta a\u00f1os se plant\u00f3 una semilla de esperanza para el di\u00e1logo interreligioso. Hoy, la presencia de todos ustedes da testimonio de que esa semilla se ha convertido en un \u00e1rbol fuerte, cuyas ramas se han expandido a lo largo y ancho, ofreciendo refugio y dando ricos frutos de comprensi\u00f3n, amistad, cooperaci\u00f3n y paz.<\/p>\n<p>Durante sesenta a\u00f1os, hombres y mujeres han trabajado para dar vida a la Declaraci\u00f3n\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/i>. Regaron la semilla, cuidaron la tierra y la protegieron. Algunos incluso dieron su vida; m\u00e1rtires del di\u00e1logo que se opusieron a la violencia y al odio. Record\u00e9moslos hoy con gratitud. Como cristianos, junto con nuestros hermanos y hermanas de otras religiones, somos quienes somos gracias a su valent\u00eda, su esfuerzo y su sacrificio. En este sentido, les agradezco sinceramente su colaboraci\u00f3n con el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/romancuria\/es\/dicasteri\/dicastero-dialogo-interreligioso.index.html#dicasteri\">Dicasterio para el Di\u00e1logo Interreligioso<\/a>; con la\u00a0<a href=\"https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2025\/10\/23\/231025d.html\">Comisi\u00f3n para las Relaciones Religiosas con el Juda\u00edsmo<\/a>, del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/romancuria\/es\/dicasteri\/dicastero-promozione-unita-cristiani.index.html#dicasteri\">Dicasterio para la Promoci\u00f3n de la Unidad de los Cristianos<\/a>; y con la Iglesia cat\u00f3lica en sus pa\u00edses de origen. Gracias por aceptar nuestra invitaci\u00f3n y por honrar esta ocasi\u00f3n con su presencia.<\/p>\n<p>Mis queridos hermanos y hermanas, su amistad y estima por la Iglesia cat\u00f3lica brillaron de manera especial en la etapa final de la enfermedad del\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es.html\">Papa Francisco<\/a>\u00a0y en el tiempo de su fallecimiento, a trav\u00e9s de los amables mensajes de condolencia que enviaron, de las oraciones ofrecidas en sus respectivos pa\u00edses y de la presencia de quienes pudieron asistir a su funeral. La misma amistad volvi\u00f3 a brillar a trav\u00e9s de sus mensajes de felicitaci\u00f3n por mi elecci\u00f3n como Papa y la presencia de algunos de ustedes en la Santa Misa de inicio de mi pontificado. Todos estos gestos dan testimonio del v\u00ednculo profundo y estable que compartimos; un v\u00ednculo que aprecio profundamente.<\/p>\n<p>Si la Declaraci\u00f3n\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/i>\u00a0ha fortalecido los lazos entre nosotros, estoy convencido de que su mensaje sigue siendo muy relevante hoy en d\u00eda. Tomemos, pues, un momento para reflexionar sobre algunas de sus ense\u00f1anzas m\u00e1s significativas.<\/p>\n<p>En primer lugar, la\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/i>\u00a0nos recuerda que la humanidad se une cada vez m\u00e1s estrechamente<b>\u00a0<\/b>y que es tarea de la Iglesia promover la unidad y el amor entre los hombres y las mujeres, as\u00ed como entre las naciones (cf. n. 1).<\/p>\n<p>En segundo lugar, se\u00f1ala lo que todos tenemos en com\u00fan. Pertenecemos a una sola familia humana \u2015una en su origen y una tambi\u00e9n en su destino final\u2015. Adem\u00e1s, cada persona busca respuestas a los grandes enigmas de la condici\u00f3n humana (cf. n. 1).<\/p>\n<p>En tercer lugar, las religiones de todo el mundo tratan de responder a la inquietud del coraz\u00f3n humano. Cada una, a su propia manera, ofrece ense\u00f1anzas, formas de vida y ritos sagrados que ayudan a guiar a sus seguidores hacia la paz y el sentido de la vida (cf. n. 2).<\/p>\n<p>En cuarto lugar, la Iglesia cat\u00f3lica no rechaza nada de lo que es verdadero y santo en estas religiones, que \u00abreflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres\u00bb (n. 2). Las considera con sincero respeto e invita a sus hijos e hijas, a trav\u00e9s del di\u00e1logo y la colaboraci\u00f3n, a reconocer, preservar y promover lo que es espiritual, moral y culturalmente bueno en todos los pueblos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, no debemos olvidar c\u00f3mo se desarroll\u00f3 realmente la\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/i>. Inicialmente, el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-xxiii\/es.html\">Papa Juan XXIII<\/a>\u00a0encarg\u00f3 al cardenal Augustin Bea que presentara al Concilio un tratado en el que se describiera una nueva relaci\u00f3n entre la Iglesia cat\u00f3lica y el juda\u00edsmo. Por lo tanto, podemos decir que el cuarto cap\u00edtulo, dedicado al juda\u00edsmo, es el coraz\u00f3n y el n\u00facleo generativo de toda la Declaraci\u00f3n. Por primera vez en la historia de la Iglesia, tenemos un texto doctrinal con una base teol\u00f3gica expl\u00edcita que ilustra las ra\u00edces jud\u00edas del cristianismo de una manera b\u00edblica bien fundamentada. Al mismo tiempo,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/i>\u00a0(n. 4) adopta una postura firme contra todas las formas de antisemitismo. As\u00ed, en el cap\u00edtulo siguiente,\u00a0<i>Nostra aetate<\/i>\u00a0ense\u00f1a que no podemos invocar verdaderamente a Dios, Padre de todos, si nos negamos a tratar como hermanos y hermanas a cualquier hombre o mujer creados a imagen de Dios. De hecho, la Iglesia rechaza toda forma de discriminaci\u00f3n o acoso por motivos de raza, color, condici\u00f3n de vida o religi\u00f3n (cf. n. 5).<\/p>\n<p>Este documento hist\u00f3rico, por lo tanto, nos abri\u00f3 los ojos a un principio sencillo pero profundo: el di\u00e1logo no es una t\u00e1ctica ni una herramienta, sino una forma de vida, un viaje del coraz\u00f3n que transforma a todos los involucrados, tanto al que escucha como al que habla. Es m\u00e1s, recorremos este camino no abandonando nuestra propia fe, sino manteni\u00e9ndonos firmes en ella. Porque el di\u00e1logo aut\u00e9ntico no comienza con el compromiso, sino con la convicci\u00f3n, con las ra\u00edces profundas de nuestra propia fe que nos da la fuerza para acercarnos a los dem\u00e1s con amor.<\/p>\n<p>Sesenta a\u00f1os despu\u00e9s, el mensaje de\u00a0<i>Nostra aetate<\/i>\u00a0sigue siendo tan urgente como siempre. Durante su viaje apost\u00f3lico a Singapur, en un encuentro interreligioso, el Papa Francisco anim\u00f3 a los j\u00f3venes con las siguientes palabras: \u00abDios es Dios para todos. Y por eso, [\u2026] todos somos hijos de Dios\u00bb (<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2024\/september\/documents\/20240913-singapore-giovani.html\">Encuentro interreligioso con j\u00f3venes<\/a><\/i>, 13 septiembre 2024). Esto nos llama a mirar m\u00e1s all\u00e1 de lo que nos separa y a descubrir lo que nos une. Sin embargo, hoy nos encontramos en un mundo en el que esa visi\u00f3n a menudo se ve oscurecida. Vemos c\u00f3mo se levantan de nuevo muros entre naciones, entre religiones, incluso entre vecinos. El ruido de los conflictos, las heridas de la pobreza y el clamor de la tierra nos recuerdan lo fr\u00e1gil que sigue siendo nuestra familia humana. Muchos se han cansado de las promesas; muchos han olvidado c\u00f3mo mantener la esperanza.<\/p>\n<p>Como l\u00edderes religiosos, guiados por la sabidur\u00eda de nuestras respectivas tradiciones, compartimos una responsabilidad sagrada: ayudar a nuestros pueblos a liberarse de las cadenas del prejuicio, la ira y el odio; ayudarlos a superar el ego\u00edsmo y el egocentrismo; ayudarlos a vencer la codicia que destruye tanto el esp\u00edritu humano como la tierra. De esta manera, podemos guiar a nuestros pueblos para que se conviertan en profetas de nuestro tiempo: voces que denuncien la violencia y la injusticia, que sanen las divisiones y proclamen la paz para todos nuestros hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Este a\u00f1o, la Iglesia cat\u00f3lica celebra el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.iubilaeum2025.va\/es.html\">A\u00f1o jubilar de la Esperanza<\/a>. Tanto la esperanza como la peregrinaci\u00f3n son realidades comunes a todas nuestras tradiciones religiosas. Este es el camino que\u00a0<i>Nostra aetate<\/i>\u00a0nos invita a continuar: caminar juntos en la esperanza. Entonces, cuando lo hacemos, sucede algo hermoso: los corazones se abren, se construyen puentes y aparecen nuevos caminos all\u00ed donde antes no parec\u00eda posible. Esta no es la labor de una sola religi\u00f3n, una sola naci\u00f3n o incluso de una sola generaci\u00f3n. Es una tarea sagrada para toda la humanidad: mantener viva la esperanza, mantener vivo el di\u00e1logo y mantener vivo el amor en el coraz\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Mis queridos hermanos y hermanas, en este momento crucial de la historia, se nos ha confiado una gran misi\u00f3n: despertar en todos los hombres y mujeres su sentido de la humanidad y de lo sagrado. Esto es precisamente, amigos m\u00edos, por lo que nos hemos reunido en este lugar, asumiendo la gran responsabilidad, como l\u00edderes religiosos, de llevar esperanza a una humanidad que a menudo se ve tentada por la desesperaci\u00f3n. Recordemos que la oraci\u00f3n tiene el poder de transformar nuestros corazones, nuestras palabras, nuestras acciones y nuestro mundo. Ella nos renueva desde dentro, reavivando en nosotros el esp\u00edritu de esperanza y amor.<\/p>\n<p>En este sentido, quisiera recordar las palabras de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es.html\">san Juan Pablo II<\/a>, pronunciadas en As\u00eds en 1986: \u00abSi el mundo debe continuar y los hombres y las mujeres deben sobrevivir en \u00e9l, el mundo no puede prescindir de la oraci\u00f3n\u00bb (<i>Discurso a los representantes de las Iglesias cristianas y de las comunidades eclesiales y de las religiones del mundo<\/i>, 27 octubre 1986).<\/p>\n<p>Y ahora, invito a cada uno de ustedes a hacer una pausa para orar en silencio. Que la paz descienda sobre nosotros y llene nuestros corazones.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cejc-madrid.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Discurso-Conmemoracion-Nostra-Aetate-28.10.2025.pdf\">Discurso Conmemoraci\u00f3n Nostra Aetate 28.10.2025<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CELEBRACI\u00d3N DEL SEXAG\u00c9SIMO ANIVERSARIO DE \u00abNOSTRA AETATE\u00bb CAMINANDO JUNTOS EN LA ESPERANZA DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV Aula Pablo VI Martes, 28 de octubre de 2025 &nbsp; Respetables L\u00edderes y Representantes de las religiones del mundo, distinguidos Miembros del Cuerpo Diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede, queridos hermanos y hermanas: \u00a1La paz est\u00e9 con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2754,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-2752","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2752"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2752\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2755,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2752\/revisions\/2755"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cejc-madrid.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}