El pasado 23 de abril tuvo lugar un encuentro académico sobre la relación judeo-cristiana, con motivo de la conmemoración de los 60 años de la Declaración Conciliar Nostra Aetate, uno de los textos clave del Concilio Vaticano II en el ámbito del diálogo interreligioso.
El acto fue organizado por la Universidad Eclesiástica San Dámaso y el Centro de Estudios Judeo-Cristianos, bajo el título: “A los 60 años de la Declaración Nostra Aetate: pasado, presente y futuro de la relación judeo-cristiana” y reunió a especialistas del ámbito académico y religioso para reflexionar sobre el camino recorrido y los desafíos actuales en la relación entre judíos y cristianos.
La jornada fue inaugurada por el rector, Dr. Nicolás Álvarez de las Asturias, el cual dio la bienvenida a los ponentes y asistentes subrayando la labor que desde hace años desarrolla el Centro de Estudios Judeocristianos en Madrid, ayudando a comprender el patrimonio común que comparten judíos y cristianos y que sigue siendo fuente de enriquecimiento mutuo. El encuentro fue presentado y moderado por Dr. Manuel Aroztegi, Vicedecano de la Facultad de Teología, el cual recordó que la Declaración Nostra Aetate no puede entenderse únicamente como un documento diplomático, sino como una respuesta a una necesidad profundamente teológica. La primera intervención corrió a cargo de Rab. Moisés Chicurel, rabino principal de la Comunidad Judía de Madrid.
Desde una lectura del mandamiento “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, propuso superar las identidades construidas por oposición al otro y avanzar hacia una relación fundada en lo que se comparte: la referencia a Dios, la responsabilidad por el mundo y la vocación de construir vínculos de cuidado mutuo. En esta línea, advirtió del riesgo de que el diálogo judeocristiano se reduzca a una alianza circunstancial y defendió la necesidad de una unión más profunda, basada en una conciencia común y en el reconocimiento positivo de la otra tradición.
A continuación, Dr. Elio Passeto, NDS, Superior de la Congregación de Nuestra Señora de Sión en Israel, subrayó que Nostra Aetate permitió redescubrir una verdad esencial: la Iglesia nace en un contexto judío y no puede comprenderse a sí misma sin esa raíz. Jesús, María y los apóstoles pertenecen al pueblo judío, y la novedad cristiana sólo puede entenderse plenamente desde ese horizonte. En este sentido, insistió en que Nostra Aetate no crea una teología nueva, sino que recupera elementos fundamentales que habían quedado oscurecidos, recordando que la Iglesia no puede olvidar que ha recibido la revelación a través del pueblo de Israel.
La tercera intervención, a cargo de Dr. Marcos Aparicio, Director de la Biblioteca de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, se centró en la recepción de Nostra Aetate en el pontificado del papa Francisco. Su exposición destacó tanto los gestos como las palabras del Papa, subrayando que el diálogo judeocristiano no se sostiene sólo en documentos, sino también en el encuentro personal. Desde el punto de vista doctrinal, destacó la afirmación de la irrevocabilidad de la alianza de Dios con Israel y el rechazo de la teología de la sustitución, subrayando que la relación entre judaísmo y cristianismo tiene un carácter singular, distinto del que la Iglesia mantiene con otras religiones.
El acto contó con la presencia de Dña. Estrella Bengio, Presidenta de la Comunidad Judía de Madrid; Dña. María Royo, Directora de Comunicación de la Federación de Comunidades Judías de España; D. José Thovar, Director General del Centro Sefarad-Israel y Dña. Rosa Méndez, Responsable del Área de Educación, Holocausto y Antisemitismo de dicha institución; Dña. Paula Puceiro, Directora de la Facultad de Comunicación de la Universidad Francisco de Vitoria; así como numerosos profesores, amigos y alumnos del Centro y de la Universidad.